Ayer, Marcelo, lateral izquierdo del Real Madrid, hizo unas desafortunadas declaraciones donde decía literalmente mientras sonreía “Si me pita la afición a mí me da igual”. Los jugadores deben recordar que se deben al club, y este club es de los socios, la afición que cada partido tiene el derecho a aplaudir a un jugador cuando da el máximo y a pitar cuando un jugador no da en cada partido todo lo que puede y debe.
Como tiene que reaccionar un jugador tras los pitidos, es intentar convertirlos en aplausos, y después, en frío, meditar sobre ello, y pensar que lo mismo es por que algo no está haciendo bien. Hay que hacer autocrítica y muchas veces los jugadores piensan que son los 70.000 aficionados los que están equivocados.
¡Marcelo, entrena a tope, da el 200% en cada partido y así solo te pitarán si vas con el coche y te saltas un semáforo!
Para llegar a lo más alto de una organización suele necesitarse una
mínima trayectoria en la misma. Pero en nuestro club lo único
necesario es tener capacidad económica y por eso pasa lo que pasa.
Sin ir más lejos, nuestro actual presidente se hizo socio de nuestro
club con 43 años, entiendo que a la vista de los negocios que se
podrían hacer. Con ese perfil lo que está claro es que no es
madridista, parece ser que completa la tercera generación de
seguidores y socios del Levante en su familia. Lo que está claro es
que está forrado, y con eso basta. Y esto es generalizado, en la calle
se habla de los intentos de Villalonga, que le da lo mismo dirigir al
Valencia que al Real Madrid.
Deberíamos establecer unas normativas para que los directivos de
nuestro club sean al menos madridistas para que entiendan y actúen
conforme a ese sentimiento. Creo que no se debería permitir el acceso
a ningún cargo ejecutivo sin acreditar una larga trayectoria como
socio de nuestro club. No se debe permitir que el Real Madrid sea
objetivo de ricachones para su enriquecimiento personal.
Resulta curioso comprobar como en los clubes de fútbol se eluden las responsabilidades, me atrevería a decir que sólo el mundo de la política está a la par.
La directiva del Real Madrid (que no es SAD) debe asumir sus responsabilidades y demostrar una ética intachable. Lamentablemente, esto no es casi nunca así. Los aficionados estamos hartos de fraudes electorales, pucherazos asamblearios, utilización de los socios para su beneficio… Y estamos hartos porque esto mina la imagen que durantes muchos años se consiguió labrar a base de honestidad, tesón y amor a los colores.
Debería aplicarse cierto criterio empresarial en los clubes, algo muy cacareado y vendido pero poco implementado. En una empresa privada es inconcebible que meteduras de pata como la de reforzarte con dos jugadores en la Champions cuando sólo se permite uno, error que cuesta unos cuantos millones de euros, queden impunes. Existe una depuración de responsabilidades inmediata, un cese fulminante y posibles reclamaciones por daños y perjuicios.
Lo peor de esto es que parece que el aficionado, dueño del club y figura que sufre las derrotas y festeja las victorias como algo muy suyo, sólo tiene la opción de resignarse. ¿Los pocos clubes que no son SAD son realmente de los socios?
El bien más preciado, llueva o haga frío siempre estamos ahí. El dinero que mueve el fútbol y las altas fichas de los jugadores no tendrían sentido si no viviéramos cada partido esperando ver a nuestro Real Madrid ganar.
No hay peor resultado en un partido que ver asientos vacíos, no hay equipo más hundido que el que no tiene afición, pero nosotros los madridistas no somos así, estamos con nuestro equipo allá donde toque jugar, en nuestro templo Bernabéu, en Valdebebas, en Cibeles, en este foro, en lo más profundo de nuestros arraigados sentimientos, porque eso es el Madrid, la verdadera pasión que muchos sentimos y que otros menos afortunados no madridistas solo sienten padecer.
Hagamos piña, hagamos afición, hagamos a este club tan grande como alguna vez hemos soñado, la primera piedra en forma de letras está aquí, ahora te toca a ti, adelante madridistas, adelante afición, participa en este blog con madridismo e ilusión.