Scolari y el valor de sus opiniones

Scolari ahora dice que Raúl es el problema del Madrid, que es el amo y señor de ese vestuario, incluso por encima del entrenador.
Solo un dato, lo que peor llevó Raúl el año pasado fue su no participación en muchos de los partidos de copa del Rey donde tenía personalmente tanta ilusión el gran capitán. Si Raúl mandara en ese vestuario habría jugado esos partidos.
Otro dato, como se puede decir que Raúl manda en el Madrid cuando se sustituyó al que llevaba los mandos de la megafonía en el estadio por la sencilla razón de que cuando marcaba Raúl decía que el gran capitán, el 7 de España,…
En fin, una vez demostrada la inocencia de Raúl en ese tema, hablemos de Scolari, el ‘nuevo crítico’ que le ha salido a Raúl. ¿Scolari es un santo o siempre ha tenido problemas con los jugadores?
La respuesta es “siempre ha tenido problemas”, y como baso mis afirmaciones en ejemplos, allá van sus propias declaraciones que le delatan que lo que le gusta es sembrar polémica:
- “…a Ronaldinho Gaúcho le sobran kilos y le fantan ganas…”
- Rivaldo y Ronaldo mantenían una “peleíta particular” para demostrar quién marcaba más goles, por lo que “muchas veces no pasaban la bola, incluso cuando eso era la mejor opción para el equipo”.
- “…Romário de Souza Farias no fue convocado para ese famoso Mundial, porque el “Baixinho” “traicionó” mi confianza… se operó de los ojos cuando yo me jugaba el puesto como seleccionador”
- “…el marfileño Didier Drogba, el alemán Michael Ballack y el guardameta checo Petr Cech generan problemas porque “no aceptaban” mis métodos de entrenamientos o exigencias…”
En fin, lo curioso es que espera a irse de los clubes para criticar a sus ex-jugadores abiertamente, que hombre es si no dicen las cosas a la cara, Scolari, lo único que tienes es “envidia” por no entrenar al Madrid, que ese realmente era tu sueño, y más ahora que ve que Kaka ha tomado una sabia decisión basada en una premisa que ya dictó otro de los monstruos del fútbol, para mi el más grande, Zizou: ”un jugador puede ser muy grande, ganar balones de oro, títulos, pero si al final de su carrera no ha jugado en algún momento en el Real Madrid, no podrá sentirse un jugador de fútbol profesional realizado.”
Ahí queda eso Scolari: “en boca cerrada no entran moscas”, por cierto, os dejo la imagen más representativa de Scolari, seguiré hablando aunque corra el riesgo de que a mi también me suelte un puñetazo, seña de su identidad.










